Uno de los principales factores para que la lactancia sea correcta es que la succión del bebé se realice con toda normalidad. En cuanto a la estructura oral necesaria del bebé, la lengua tiene un papel fundamental porque debe acoplarse de forma adecuada al complejo pecho-pezón de la madre.

Aunque prácticamente todos los pechos y pezones pueden servir para realizar una lactancia correcta, lo cierto es que existen diferencias anatómicas que explican por qué es más fácil con cierto tipo de pezones que con otros. De hecho, existen determinados pezones que son más cortos, no muy sobre elevados o incluso invertidos que pueden ser más complicados para el correcto agarre del bebé, que otros más largos o flexibles. También existen algunas variaciones anatómicas de la lengua, como la anquiloglosia, que pueden ofrecer más dificultades para succionar y, si esto se asocia a algunos tipos de pecho, estas dificultades pueden complicar una adecuada succión. Por tanto, en estos casos se debe adaptar la manera de lactar para conseguir que el bebé realice una succión satisfactoria.

¿De qué se trata?

La anquiloglosia o comúnmente llamado frenillo lingual corto se trata de una alteración morfológica de la lengua cuya la sujeción al suelo de la boca está aumentada. En esta alteración, la lengua se encuentra sujeta al suelo de la boca y se limitan los movimientos que puede hacer el bebé para una correcta succión, con lo que se reduce la posibilidad de un amamantamiento adecuado.

Aunque cada caso es único, debemos apuntar que existen 4 tipos de frenillos con una gran variabilidad en cuanto a síntomas, influencia en la succión y evolución clínica. Por lo que la capacidad de succión, puede verse afectada de forma múltiple y variada. E incluso, en muchos casos, queda compensada por las demás estructuras orales que desarrolla el propio, y no se afecta la lactancia ni se producen efectos negativos posteriormente.

Sin embargo, si la lengua no se mueve adecuadamente los movimientos de extensión, acanalamiento (elevación y lateralización) y succión o peristaltismo quedan limitados. Esto puede producir mordiscos o alteraciones por presión sobre el pezón que resulta aplastado dando lugar a heridas , grietas o dolor.

¿Afecta a la lactancia?

La anquiloglosia produce que el bebé realice movimientos compensatorios para evitar que se le escape el pezón de la boca. Por esa razón, realizan una presión excesiva con los labios y las encías, produciéndoles lesiones como ampollas sobretodo en el labio superior (callo lingual). Estas maniobras compresivas hace que abran poco la boca y puede ocasionar dolor y un aumento de riesgo de mastitis.

Existen alteraciones morfológicas que pueden inducir a pensar que tu bebé pueda tener una alteración en la lengua como la anquiloglosia. Una de ellas es la retrognatia que es una entidad definida cuando la mandíbula inferior es más corta que la superior o si observamos que cuando el bebé llora, realiza movimientos irregulares de la lengua o también si advertimos que nuestro bebé tiene un paladar ojival (más estrecho).

Recomendaciones para mejorar el agarre

Si en la consulta detectas que el bebé tiene un frenillo sublingual y tiene dificultades para el agarre, existen diferentes estrategias para mejorar la lactancia:

• Manejo postural. Existen posiciones que facilitan que el bebé reciba al pezón con la boca abierta, utilizando la gravedad como las posiciones de colocación del bebé a nivel ventral.

• Estimular la transferencia de leche. Realizar maniobras de compresión mamaria y realizar la extracción mecánica entre tomas puede también ayudar al bebé.

• Pezoneras. Si el pezón es corto pueden ayudar al bebé a realizar la succión.

• Intervención quirúrgica (frenotomía o frenuloplastia) Si el resto de medidas son ineficaces o insuficientes, se trata de una incisión en el tejido sublingual que libera la lengua para recuperar su movilidad.

Como sabemos el soporte y el tratamiento deben ser siempre individualizados, y recibir ayuda lo antes posible. Es muy importante que el personal de enfermería esté bien formado en asesoramiento en lactancia materna, de este modo habría un diagnóstico temprano de posibles complicaciones con la lactancia identificando y tratando posibles problemas. Se recomienda buscar siempre la mejor formación en lactancia materna y es fundamental la colaboración entre profesionales para un mejor y rápido diagnóstico para poder establecer una lactancia materna satisfactoria.

 

 

Relactación, Revisión de la experiencia y recomendaciones para la práctica”. Departamento de Salud y desarrollo del niño y del adolescente. OMS. 1998
Adeva Quirós C. Anquiloglosia en recién nacidos y lactancia materna. El papel de la enfermera en su identificación y tratamiento. RqR Enfermería Comunitaria (Revista de SEAPA). 2014 May; 2 (2): 21-37
Gava Salut Familiar [sede web] Barcelona 2011[acceso el tres de marzo de 2012] De Ruiz Guzman L., Indicaciones de frenectomía en pacientes con frenillo lingual y su importancia en algunos aspectos vitales. Disponible en: http://www.gavasalutfamiliar.com/hipogalactia-por-mala-trasferencia-agarre-postura-y-anquiloglosia/