Obstrucción mamaria

Cuando la leche no se extrae del pecho eficientemente debido, por ejemplo, a un mal agarre, una succión inefectiva o la restricción de la frecuencia o duración de las tomas, se incrementa el riesgo de sufrir ciertos problemas mamarios13. En la práctica, coexisten diversos términos relacionados con un vaciamiento inefectivo de la leche o estasis de leche que en muchos casos se solapan o son sinónimos: “obstrucción mamaria”, “induración”, “ingurgitación focal”, “retención”, etc16.

 

La obstrucción de un conducto mamario se refiere a una estasis que afecta sólo uno de los lóbulos de la mama, habitualmente de manera unilateral. Algunos autores sugieren que existe una retención sólida causada por un aumento de la viscosidad de la leche o por el uso de un sujetador demasiado apretado12, mientras que otros creen que puede ser una manifestación de un desequilibrio subyacente de la flora mamaria17.

En cualquier caso las obstrucciones se caracterizan por la aparición de una zona indurada, enrojecida y dolorosa, que si no se soluciona puede desembocar en una inflamación de toda la mama12. Habitualmente no se acompaña de fiebre ni de malestar general, y las mujeres pueden llegar a referir la salida de ciertas partículas (de forma similar a un “tapón”) junto con la leche extraída del pecho tras un masaje de la zona afectada13. Los síntomas suelen remitir al liberar el conducto.

Ante la sospecha de una obstrucción o una estasis localizada, el tratamiento indicado consiste en el correcto vaciado del pecho afectado mediante las tomas frecuentes del bebé acompañadas de la extracción manual o, si fuera necesario, con sacaleches para mantener el pecho blando. La aplicación de calor local, así como masajear la zona afectada durante la toma, pueden facilitar el vaciado del conducto. También puede ser útil la colocación del bebé de tal forma que su barbilla apunte hacia la zona afectada12.

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